Los trastornos de ansiedad en el trabajo constituyen un problema mucho más común de que lo se pueda imaginar. De hecho, según uno de los más recientes estudios sobre este tema, llevado a cabo por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), al menos un 42% de los trabajadores sufre de ansiedad. Es muy importante cuidar la salud mental y emocional, por lo que es esencial prestar atención a los síntomas más comunes de este problema y solicitar ayuda antes de que se vuelva algo más grave y difícil de tratar.

Trastornos de ansiedad: ¿cuáles son los más frecuentes?

Fobia social

La fobia o ansiedad social sucede cuando una persona siente un miedo intenso al encontrarse frente a otros compañeros. Esta fobia suele aparecer generalmente cuando la persona debe hacer una presentación en público; aunque hay casos más graves en los que siente miedo de hacer acciones tan simples como comer delante de otras personas.

Ataque de pánico

El ataque de pánico es un episodio en el que la persona experimenta un miedo intenso e irracional. Generalmente estos ataques suelen ir acompañados de síntomas físicos que, en determinados momentos, pueden ser confundidos con otras afecciones o problemas de salud. Dichos síntomas son: temblores, mareos, sudoración, taquicardia y escalofríos, entre otros.

Ansiedad generalizada

Este tipo de ansiedad es una de las más comunes en los ambientes laborales. Las personas que la sufren son aquellas que suelen preocuparse en exceso por las diferentes áreas que pueden de una u otra forma afectar su vida. Algunos de los síntomas de este tipo de ansiedad son: problemas para conciliar el sueño, tensión muscular, impaciencia, mal humor, entre otras.

Causas de los trastornos de ansiedad en el trabajo

Las causas que pueden desencadenar un trastorno de ansiedad en el ambiente laboral son muy numerosas. En este sentido, basta con que se presente una, aunque generalmente en un conjunto de acciones que finalmente generan el episodio de ansiedad.

Algunas de las razones más comunes de ansiedad son: carga de trabajo excesiva, ambiente de trabajo opresivo y muy estresante, poca definición de los roles, problemas en la comunicación entre compañeros o con los directivos de la empresa, mala organización, miedo a una evaluación negativa por parte de superiores, horarios sumamente estrictos. Por otra parte, este tipo de ansiedad tiene como consecuencia que la persona esté agotada, lo cual se traduce en una disminución de su rendimiento.

Si una persona se siente muy estresada, con mucha ansiedad, molesta y preocupada en exceso, es recomendable que busque ayuda profesional. El especialista indicará cuál es el tratamiento más adecuado de acuerdo al tipo de ansiedad que está padeciendo. En general hay varias técnicas para superar estos episodios, y las más comunes son: terapias de relajación, técnica centrada en la conducta y técnica farmacológica.